Qué causa el cáncer de mama

El cáncer de mama no tiene una única causa.

Su desarrollo ocurre cuando se combinan varios factores que provocan la acumulación de errores en las células mamarias.

Algunas de estas causas son:

  1. Mutaciones genéticas
  2. Cambios epigenéticos
  3. Hormonas
  4. Microambiente tumoral, inflamación y microbioma
  5. Obesidad e inflamación
  6. Factores ambientales y estilos de vida


El cáncer de mama ocurre cuando interaccionan varios de estos factores.

1. Mutaciones genéticas

Son el punto de partida.

Una mutación es un cambio en el material genético, el ADN, de un organismo.  Cada vez que una célula se divide, tiene que copiar todo su material genético o ADN. Este proceso no es perfecto y se producen errores en la copia o mutaciones.

Estas mutaciones pueden ser:

  • Adquiridas (somáticas). Ocurren a lo largo de la vida.

Es cuando al dividirse una célula se producen errores al copiar el material genético de forma espontánea.
Se llaman “mutaciones aleatorias”.

Estos errores ocurren constantemente, pero los mecanismos del cuerpo consiguen reparar el daño o eliminar la célula dañada.

Estos errores aumentan ante determinados estímulos: inflamación crónica, tabaco, alcohol, contaminación, algunos compuestos industriales, etc.

  • Heredadas (germinales). Son las menos frecuentes. Suponen mayor riesgo familiar.

Algunas personas nacen con alteraciones en genes (regiones específicas del ADN con una función concreta, que impiden que se reparen los daños en el ADN, lo que aumenta el riesgo de que se produzca un tumor de mama, es decir, mutaciones heredadas.

Solo un 5% de los cánceres de mama se deben a mutaciones heredadas.

  • Algunos de los genes implicados son:
    • BRCA1 y BRCA2
    • TP53
    • PIK3CA
    • PTEN
    • PALB2
    • CHEK2
  • Estas mutaciones provocan:
    • Fallo en la reparación del ADN.
    • Pérdida del control del crecimiento celular.
    • Acumulación de errores.

Dan lugar a células alteradas que serán el punto de inicio para que se desarrolle un tumor.

2. Cambios epigenéticos

No cambia el ADN de las células, pero sí cómo se expresan algunas regiones.

Como consecuencia:

  • Se apagan genes protectores (genes que suprimen el crecimiento celular descontrolado.
  • Se activan genes que favorecen el crecimiento descontrolado de las células, oncogenes.

3. Hormonas

Hay que distinguir entre la exposición natural a estrógenos y el tratamiento hormonal.

El cuerpo produce estrógenos de forma natural en la ovulación, el embarazo, la pubertad…, y se mantiene en equilibrio con otras hormonas como la progesterona, los andrógenos, el cortisol, la insulina, etc.

Si las células están dañadas, por ejemplo, por mutaciones, los estrógenos pueden favorecer su crecimiento, ya que estimulan la división celular en el tejido mamario.

Por tanto, la exposición de las células mamarias a estrógenos puede intervenir en la iniciación y progresión del cáncer de mama, especialmente en los tumores dependientes de hormonas (Cancer Journal for Clinicians, 2026).

Factores asociados:

  • Primera menstruación muy temprana (menarquia precoz)
  • Menopausia tardía
  • No haber tenido hijos
  • Terapia hormonal sistémica (THS).

 

¿Puede el tratamiento hormonal causar cáncer de mama?

Por sí solo, no, pero puede aumentar moderadamente el riesgo en algunas mujeres (National Center for Biotechnology Information), dependiendo de:

  • Duración: a más tiempo, más riesgo.
  • Edad de inicio.
  • Peso y metabolismo de cada mujer.
  • Genética.
  • Tipo de combinación hormonal.

En el tratamiento hormonal sistémico se introducen hormonas desde fuera sin seguir ritmos naturales, a veces sin equilibrio fisiológico.

No es lo mismo “tener estrógenos” que “estar expuesta continuamente a estrógenos de forma externa”.

La mayor evidencia se resume en:

  • La terapia hormonal sistémica (THS) combinada con estrógeno + progestágeno se asocia a mayor riesgo de cáncer de mama, pero dependiendo del tipo de progestágeno.

Aclarar que no es lo mismo progestágeno (fármacos diseñados para imitar a la progesterona), que progesterona (hormona biológica que produce el cuerpo).

  • Los Estrógenos solos no muestran el mismo aumento, sino que en algunos casos puede existir una reacción inversa, sobre todo en mujeres que no tienen útero.
  • Para una mujer sin antecedentes de cáncer de mama y sin otros factors de riesgo la duda es ¿qué tipo de terapia hormonal y durante cuánto tiempo?
  • La toma de anticonceptivos hormonales parece asociarse a un leve aumento del riesgo de cáncer de mama mientras se están tomando, dependiendo del tipo de hormona y de la duración del tratamiento.

Por otra parte, parece que reducen el riesgo de otros cánceres. (JAMA Oncology. 2025)

¿Puedo tomar terapia hormonal sistémica si ya he tenido cáncer de mama?

  • No se recomienda, especialmente en mujeres que han tenido un tumor dependiente de hormonas
  • Los estrógenos vaginales parecen seguros(Am J Obstet Gynecol. 2025 Mar).

¿Y los fármacos de fertilidad?

No hay evidencia concluyente de aumento del riesgo de cáncer de mama (American Society for Reproductive Medicine) para:

  • Fertilización in vitro (FIV).
  • Estimulación ovárica.
  • Gonadotropinas.

¿Puedo someterme a una FIV si he tenido cáncer de mama?

La estimulación ovárica para preservar la fertilidad en mujeres que han tenido cáncer de mama parece segura, especialmente cuando se usan protocolos con letrozol.

4. Microambiente tumoral, inflamación y microbioma

El cáncer no crece solo.

Que el tumor se desarrolle y siga adelante, que invada otros tejidos cercanos o a distancia (metástasis) y la respuesta al tratamiento, dependen de:

  • cómo actúen las celulas tumorales
  • cómo actúen las células defensoras del organismo, sistema inmune.
  • los microorganismos del intestino, microbioma.
  • los microorganismos del propio tumor, microbioma tumoral.

 

  • Microambiente tumoral
    • El entorno en el que las células defectuosas se encuentran, el microambiente tumoral, puede favorecer su crecimiento y seleccionar qué tipo de tumor crece (fenotipo biológico), y favorecer la invasión de otros tejidos. (j canlet.2025)

  • Inflamación crónica.
    • La inflamación crónica favorece la aparición de mutaciones y crecimiento de células dañadas.
    • Altera la respuesta inmune del organismo a estas células. (Immunity.2025).
    • Se forman nuevos vasos sanguíneos para que el tumor se pueda alimentar, lo que se llama angiogénesis.
    • Facilita el fallo del sistema inmune y que este no detecte o no elimine células cancerosas.
    • Facilita que células no activas en otros tejidos se despierten y se reactiven influyendo en las recaídas y la aparición de metástasis. ( 2023)

  • Microbioma intestinal
    • Los microorganismos que tenemos en el intestino pueden modular el cáncer de mama.(Front Microbiol.2025)
    • El microbioma gestiona la inflamación sistémica y local. Esa inflamación cambia el microambiente en el que se desarrolla el tumor y eso influye en la progresión del tumor, la invasión de otros tejidos y la respuesta del tumor a los tratamientos. (Sci Rep.2025))

  • Microbioma intratumoral
    • Los microorganismos que residen en el tumor podrían influir en la inflamación local, la actuación de los fármacos, las alteraciones en la inmunidad y la agresividad tumoral. (J Inmunother Cancer.2025)

    La evidencia más reciente sugiere  que en cáncer de mama el pronóstico y la respuesta a los tratamientos dependen en gran parte del eje:

    Microambiente-inflamación-microbioma

5. Obesidad, síndrome metabólico y cáncer de mama

La obesidad y el síndrome metabólico aumentan el riesgo de cáncer de mama y se asocian a peor pronóstico, mayor recurrencia y peor supervivencia.(International Journal of oncology. 2025).

La obesidad incrementa el riesgo de aparición de cáncer de mama, sobre todo en mujeres posmenopáusicas, y el riesgo de recurrencia y muerte en alrededor del 35-40 %, especialmente en tumores dependientes de hormonas.

El “síndrome metabólico”, MetS, consiste en la asociación de:

Obesidad + resistencia a la insulina + dislipemia + hipertensión

Influye tanto en la aparición del cáncer de mama como en la evolución clínica. Aumenta el riesgo de recurrencia, un 69% y la mortalidad específica por cáncer de mama, un 83%. (J Intern Med. 2025).

La diabetes y la resistencia a la insulina, que forman parte del síndrome metabólico, también tienen impacto. La diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de cáncer de mama en un 20-30 % y la resistencia a la insulina se asocia también con peor supervivencia. (Cureus. 2022)

Causas:

  • Favorece un entorno inflamatorio.
  • En mujeres posmenopáusicas aumentan los estrógenos en el tejido adiposo.
  • Favorece la proliferación y ña supervivencia tumoral.
  • Provoca un desequilibrio que promueve el crecimeinto tumoral y la angiogénesis (adipocinas). (Life. 2025)
  • Genera un entorno rico en nutrientes que favorece el crecimiento tumoral y la resistencia a los tratamientos. (Obesity reviews. 2025).
  • A nivel local también favorece una alteración del microambiente inmunitario de la mama y aumenta la inflamación del tejido mamario.


La obesidad y el síndrome metabólico representan el conjunto de factores modificables más importantes en cáncer de mama y, por tanto, son un objetivo claro a la hora de establecer medidas de prevención y medicina personalizada.

6. Factores ambientales y estilos de vida

En las últimas décadas, se ha demostrado que, una proporción importante de los casos de cáncer de mama puede relacionarse con factores ambientales y de estilo de vida y, por tanto, modificables. Se calcula que hasta un 40% de los cánceres podrían estar relacionados con hábitos de vida, exposiciones ambientales, dieta, obesidad, alcohol y sedentarismo. (Cancer Progress Report. 2025).  Factores claramente implicados
  • Alcohol.
  • Sobrepeso/obesidad.
  • Inactividad física.
  • No lactancia o menor duración como perdida de factor protector.
  • Factores con menor implicación
    • Contaminación del aire.
    • Tabaco.
    • Disruptores endocrinos ambientales.
    • Trabajo nocturno/disrupción circadiana.
      En conjunto, el cáncer de mama está fuertemente influido por la exposición acumulada a lo largo de la vida a estos factores.

Calcula tu talla de sujetador

Talla sugerida:

Como tomar las medidas

A. Coloque la cinta métrica debajo del pecho,  a la altura de la banda del  sujetador, para medir el contorno bajo el busto. Confirme que se encuentre a la misma altura debajo del pecho y en la espalda. Procure que el metro quede ajustado pero sin tensar. El resultado nos dará la talla numérica del sujetador.

B. Repetir el proceso en el contorno del busto (la parte más prominente del pecho). El resultado nos dará la copa del sujetador.

Redondee la cifra medida a la cifra superior o inferior más próxima. (Ejemplo: si la medida es de 92 cm, redondee a 90 cm; si el resultado de la medición es 93 cm, redondee a 95 cm.)

Para mujeres mastectomizadas

A. A. Coloque la cinta métrica debajo del pecho,  a la altura de la banda del  sujetador, para medir el contorno bajo el busto. Confirme que se encuentre a la misma altura debajo del pecho y en la espalda. Procure que el metro quede ajustado pero sin tensar. El resultado nos dará la talla numérica del sujetador.

B. Para la medida del contorno del busto (la parte más prominente de la mama), mediremos la mama intacta (no mastectomizada), desde la mitad del esternón (centro del canalillo), hasta la mitad de la columna vertebral (centro de la espalda). Al número resultante,  le restaremos 2 centímetros y multiplicaremos el resultado  por 2,  para obtener el valor definitivo de la copa del sujetador. 

Redondee la cifra medida a la cifra superior o inferior más próxima. (Ejemplo: si la medida es de 92 cm, redondee a 90 cm; si el resultado de la medición es 93 cm, redondee a 95 cm.)